Pequeña, infantil, caprichosa, egoísta, pasional, iracunda, posesiva, errática, hipersensible, frívola, cruel, hipócrita, ingenua, manipulable, cizañera, extorsionadora, chantajista, pudorosa, decorosa, lujuriosa, insolente, desvergonzada, insegura, tozuda, engreída, orgullosa, egocéntrica, perezosa, catastrofista, intranquila, reflexiva, bohemia, proletaria, burguesa, abstemia, adicta, espiritual, atea, nihilista, anarquista, dadaísta, darwinista, kafkiana, vegetariana, antropófaga, extranjera, decadente, bizarra, ilegible, transparente, paranoica, romántica, lánguida, cursiva, violeta, irracional. Clarice.
Mostrando entradas con la etiqueta Irracionalidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Irracionalidades. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de mayo de 2010

Gato, te tomo la palabra...


Aquí está mi auténtica sonrisa.
Ahora quiero tu verso más disparatado.

Att.
Clarice

viernes, 2 de abril de 2010

Diario de una insomne.

Hay quien dice que el tiempo es oro; yo daría oro por el tiempo, no he encontrado hasta la fecha un lugar más confortable donde vivir. Salto de hora en hora, como una nómada, mi vida se consume en la pantalla del ordenador, en la última esquina de un papel, en la cuerda más fina de mi guitarra, en el piloto rojo de mi cámara. El minutero me lleva de la mano hasta la más profunda soledad de la noche.

A la una oigo a mi padre que enciende la luz de la cocina. Abre la nevera, la cierra, da unas cuantas vueltas alrededor de la luz de la cocina y la vuelve a abrir. Media hora después se acerca a mi cueva. Dice ya es hora de dormir, pero no sé a quién de los dos se refiere.

A las dos quiero ver una peli, pero también quiero leer, dibujar, o convencerme a mí misma de que hoy (justo hoy) empezaré una nueva novela. Luego se me ocurre que quiero tocar el piano o la guitarra, pero que sería mejor tocarlos en el Royal Albert Hall que en el anonimato del hogar. Busco, pues, vuelos baratos a Londres y miro fechas que me coincidan. Calculo que sobre el 20 de junio estaré completamente libre, pero, ya que voy a dar un concierto, debo tener un repertorio. Elaboro una playlist imaginaria de canciones que puedo componer y pienso un género adecuado para ellas. Indie-folk está bastante manido entre jovencitas cantautoras, me tira más el Indie-Rock. Fantaseo con mi mánager; no quiero un cachas de cuerpo bronceado y pelo en pecho, me basta con un adorable burócrata que tenga una tierna neurosis, tipo Woody Allen, pero más joven. Pienso que nuestra relación será difícil debido a que él no puede despegarse de la influencia de su madre con la que ha desarrollado una dependencia mutua asquerosamente edípica. Eso le quita atractivo. Podría planear ligarme al batería, pero deduzco que mi mánager me echará si no compongo deprisa (en realidad siente celos por mi repentino interés hacia el batería, lo noto en como guiña compulsivamente el ojo cuando nos ve juntos). Sin embargo, a la hora de componer, descubro que no es muy adecuado ponerse a tocar a las 2 y pico de la mañana, así que termino no haciendo nada.

A las 3, decido ver una peli, pero me salta la restricción de los 72 minutos y literalmente me jodo.

A las 4 y media, hora en la que he comenzado a escribir esto, los barrenderos limpian las calles con esos aparatos tan ruidosos (ya sabes, esos camioncitos con cepillos redondos gigantes que hacen el ruido de una batidora). Ahora, cada vez que oigo ese ruido, lo asocio a la madrugada, a mi recurrente falta de sueño, a mi soledad. Después de eso sólo viene el silencio. Me invade una angustia solipsista. A esta hora, la gente duerme, es como si el resto se hubiera mudado de universo, y yo me hubiera quedado aquí, en tierra, en lo mundano. Pero esa obsesión se me pasa a medida que se acercan las 5 de la mañana, y oigo coches. Estos coches son distintos a los de las 12 de la noche. Los segundos tienen motor ruidoso, color chillón y música de chiringuito. Sin embargo, los autos de las 5 de la mañana son silenciosos, efímeros, ligeros como una pluma, pues no deben cargarse de mariconadas de tuning porque tienen prisa. Pronto entrarán a trabajar. Me alivian al hacerme saber que no soy la única persona despierta en esta larga noche, y es entonces cuando quiero dormir.

Cuando no duermes, puede que estés pensando en alguien que te quite el sueño, tengas algún asunto sin resolver, o un dolor crónico insoportable. Pero las peores noches en vela, son las que, como esta, no tienen ningún motivo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Diálogos de Platón, Vol. 2

I

Eros- ¡Que te follen!
Thanatos- Muérete.

II

Creonte- He acudido a Delfos, y pregunté sobre el mal que se cierne sobre Tebas. He traído a un sabio para que te informe a ti y a la polis.
Edipo- ¿El adivino Tiresias?
Creonte- No. Sigmund Freud.

III

Freud- El caso es que usted siente una atracción sexual hacia su madre que sólo podrá ser satisfecha si consigue matar a su padre. Así superará el complejo de castración causado por la represión de sus instintos.
Edipo- Acojonante, ¿y cómo decías que se llamaba eso?

IV

[Desnudos en la cama]
Eva- ¿En qué piensas?
Dios- En nada, sólo en toda la creación del universo.
Eva- Oh, Don Insolente.
Dios- Es que no me parece bien esto que estamos haciendo. Adán es mi amigo, y yo te creé para él. Además, usando condón. Si se entera el Papa se me cae la aureola.
Eva- Pero, Dios, tú eres omnisciente y omnipotente.
Dios- Gracias, mujer. Tú tampoco estuviste tan mal.
Eva- Quiero decir que si lo sabes todo y eres un presente continuo, ya tendrías que haber predicho que esto iba a suceder.
Dios- ...Cierto. No lo había pensado.
Eva- No. SÍ lo habías pensado.
Dios- Mierda, tengo la cabeza a pájaros. Voy a crear un ejército de secuaces que me ayuden en mis tareas celestiales. Serán como los humanos, pero con alas, no vaya a ser que se caigan. En esa nube pondré mi altar. Puedo comprar los muebles en IKEA, igual me hacen descuento por... No sé... Crear el universo y tal...
Eva- Dios, olvida el universo. Huyamos juntos.
Dios- Te he dicho que no puedo. Yo soy un ente abstracto de cuestionable existencia y tú eres un ser humano. Además, eres de Adán y, pronto tendrás dos hijos con él.
Eva- Entonces, ¿por qué en vez de robarle la chica a tu mejor amigo no te creas una mujer para tí, que sea de tu misma condición?
Dios- ...Creo que soy gay.

V

Dios- Venga, volvamos a empezar. Ahora he cambiado, tú me has cambiado.
Tierra- No sé yo si creerte.
Bush- Di que no. Qué sabrá él.
Dios- ¿Qué pasa? ¿Aún sigues con él?
Tierra- ¡No! ¡Ya no! Pero sigue llamándome...
Dios- ¿Es que ya no sientes nada por mí?
Tierra- No tanto como antes.
Dios- Pues mientras haya una iglesia, aunque sólo sea un cura descerebrado en su superficie, yo seguiré aquí a tu lado.
Bakunin- Ya habéis oido, chicos. A las barricadas.

Navidad.

Sólo soy un pavo que rellenan de patrañas publicitarias y enjundias consumistas y se expone día a día al hambriento gentío. Me juzgan aunque no me conocen. Se conocen, pero no quieren verse.

Apenas llegamos a los 7 años y ya sospechamos que nuestros regalos no vienen del polo Norte. Superado el trauma, nos vemos más mayores, más maduros. Sin embargo, seguimos comprando regalos, pidiendo regalos; seguimos engullendo langostinos, uvas, mazapán, y kilos de publicidad de perfumes; seguimos soportando los villancicos omnipresentes; seguimos reuniéndonos con familiares que son completos desconocidos por el simple hecho de que es Navidad y tenemos la obligación moral de fingir que amamos a la humanidad; seguimos deseando que nuestra cena sea igual que la de un anuncio de turrón; seguimos vistiendo gorros, "despidiendo el año", seguimos queriendo ser mejores personas. Dejamos de creer en los Reyes, ¿pero cuándo dejaremos de creer en la Navidad?

Felices Fiestas ;)

martes, 24 de noviembre de 2009

Nunca lo entenderéis :)

Qué tiempos más duros para los soñadores. La vida no sirve para amarla, para conocerla. Sed máquinas de trabajo, lobotomizad nuestras manos y consagrad nuestras mentes a la doctrina de la demagogia. Poco a poco, sí que os parecereis a los líderes.

Ulises, no vuelvas a Ítaca, no ahora. Penélope sigue hilando y el tiempo se desteje ante sus ojos, pero Calipso te necesita, para un paso más, sólo un segundo más. No seas duro conmigo. Sabes que nunca encontraré a nadie como tú. Podríamos salvarles. Podrías salvarme.

Neruda, ¿qué hacías cuando sucedía que te cansabas de ser hombre?

viernes, 7 de agosto de 2009

Una palabra.



La persona que sea capaz de definirse con una sola palabra, siempre será "simple"