Te quise.
Así te lo digo. En pasado.
Aunque no fue perfecto.
Ni simple.
Sólo singular.
Goodbye Clarice.
Pequeña, infantil, caprichosa, egoísta, pasional, iracunda, posesiva, errática, hipersensible, frívola, cruel, hipócrita, ingenua, manipulable, cizañera, extorsionadora, chantajista, pudorosa, decorosa, lujuriosa, insolente, desvergonzada, insegura, tozuda, engreída, orgullosa, egocéntrica, perezosa, catastrofista, intranquila, reflexiva, bohemia, proletaria, burguesa, abstemia, adicta, espiritual, atea, nihilista, anarquista, dadaísta, darwinista, kafkiana, vegetariana, antropófaga, extranjera, decadente, bizarra, ilegible, transparente, paranoica, romántica, lánguida, cursiva, violeta, irracional. Clarice.
sábado, 1 de septiembre de 2012
domingo, 6 de febrero de 2011
Clarice's Closet. Mi otro blog.
Aquí abajo os dejo el enlace del lugar para los textos que nunca pudieron, por cualquier circunstancia, salir al exterior, por eso quedan guardados en el Closet, para que no se deformen con la censura autoinflingida. Disfruten.
xxx
martes, 7 de diciembre de 2010
lunes, 15 de noviembre de 2010
Sur le fil. Para Sandra.
Sur le fil.
Así está, sobre un hilo, oscilante y endeble como un metrónomo sin diástole ni tempo. No tiene pies, porque ya no tiene adónde ir. No tiene labios porque ya nadie la besa. No tiene voz porque el aire rehúye de sus pulmones. Aun así, la tempestad no deja de agitar la cuerdecita que la mantiene suspendida en su microuniverso a años sin luz de aquí, de los mortales que la miramos sin comprender qué pasa en realidad dentro de sus ojos, haciéndose más azules, a medida que embotella aguaceros.
No se puede ser tan dulce, no se puede ser tan frágil, si estás sur le fil; la gente disfruta viendo cómo el vértigo te derrota, está expectante a tu caída. Pero debes recordar qué es lo que hace que sigas haciendo acrobacias con la vida.
jueves, 21 de octubre de 2010
Luxuria.
Si supieras cuántas veces te he hecho el amor con los ojos, cómo se desprendían mis retinas arrancándote la ropa, deshaciéndote en suspiros, empapándote con tus propios fluidos, mientras tú mantenías la conversación con perseverante estoicismo; si supieras, de cuántas maneras, en cuántos escenarios inverosímiles, durante cuánto tiempo -100 veces en un segundo, y otras, una sóla vez, durante toda una noche-; si entendieras cómo pasivamente me he acercado a ti, cómo mis labios han recorrido tu cuerpo con mi léxico -de la A de Ares a la V de Venus- hablando hasta que los dientes se me salían de la boca y buscaban tu carne; si de verdad pudieras verte mientras te invento desde mi sangre y mis costillas, y con qué manera deshonrosa sustento tu recuerdo cada instante; si lo supieras, tú, no serías tan virgen, y yo, no dormiría tan sola.
Etiquetas:
7 pecados en una sola capital
viernes, 8 de octubre de 2010
Lo peor de los corazones rotos es que te sientes como Prometeo, ese titán bondadoso que se permitió la estupidez de creer en el ser humano. Cuando piensas que la herida se está curando, viene otro ave rapaz a picotear tus entrañas, a devorar todo lo que te sostiene, y tú te quedas ahí, atrapado por tu propia obstinación de amar a la humanidad, preguntándote cuál será el siguiente golpe, y cuál el último, el que te derrote definitivamente. Pero antes de que llegue ese golpe tu herida cicatriza, tus tripas vuelven en sí como si nunca hubiesen sido despedazadas. Y piensas que las cosas irán mejor. Pero no es que las aves se hayan vuelto mansas, Prometeo, es que tus entrañas se han endurecido.
Carpe diem.
Me he dado cuenta de que me queda muy poco tiempo y debo decidir de qué bando estoy, de los que sueñan su vida o de los que la viven.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)